13/04/09

Entrevista a David Marín Pérez, capataz del Prendimiento

Si eran las ideas y no las máquinas las que, según Victor Hugo, conducían y arrastraban al mundo, aplicado a los costaleros, no sólo la fuerza mueve esos inmensos barcos que son los pasos de la Semana Santa almeriense; ni siquiera la fe —que hasta mueve montañas—, es capaz de ‘desplazarlos’ por sí misma. Es tener idea de qué va la cosa, las ideas claras, lo que hace que los pasos se muevan. Por eso unos lo hacen de una manera y otros de otra. Y por eso David Marín se hizo cargo de una cuadrilla y de un paso que impone respeto. Él aceptó el reto porque tenía muy claro qué y cómo quería que se hicieran las cosas. Sus ideas condujeron al Prendimiento este año.



Las ideas claras y una cuadrilla de 55 hombres


¿Qué nos puedes decir un año después?
Para mi ha sido un autentico privilegio poder sacar mi cristo del Prendimiento. Creo que el resultado ha sido bueno. Todavía queda mucho por seguir trabajando pero lo principal es que todos los que formamos la cuadrilla tenemos mucha ilusión en esta nueva etapa.

¿Qué queda de los años de Pepe Luis?
Queda la base de la cuadrilla; más o menos somos los mismos. La cuadrilla ha tenido este año muchas nuevas incorporaciones pero el grupo humano sigue siendo el mismo. La verdad es que mi labor ha sido mucho mas fácil contando con este detalle; teniendo gente en una cuadrilla es mucho más fácil trabajar. Es muy distinto empezar de cero. Creo que todos respetamos la labor de Pepe Luis frente al misterio prendío aunque, como es lógico, al entrar un nuevo capataz éste intente inculcar su forma de trabajo.

¿Es fácil inculcar esas formas de trabajo a una cuadrilla tan veterana y con una personalidad tan marcada?
En el caso de nuestra cuadrilla ha sido mucho más fácil de lo que pensaba en un principio aunque, como dije antes, todavía nos queda mucho por trabajar y seguir limando infinidad de aspectos. La gente ha estado muy receptiva a la nueva forma de trabajar y en muchos detalles veo que han tenido muy en cuenta lo que hemos comentado los responsables de la cuadrilla en las reuniones previas a los ensayos. Como muestra un botón: hemos insistido mucho en trabajar con unas buenas ropas y una gran mayoría ha cambiado el costal confiando en el tipo de costal que nosotros le hemos aconsejado. Creo que la gente ha ido entendiendo el porqué de estos cambios y una vez que los han experimentado en la práctica los han entendido.

En tu primer año al frente de la cuadrilla, la meteorología no acompañó durante los ensayos. ¿Llegó a preocuparte llegar al Miércoles Santo sin haberte dado tiempo a trabajar todo lo deseado?
Pues si, en los ensayos es donde peor lo he pasado; me refiero en los momentos previos, por muchos factores: el tiempo, la asistencia, el tiempo de duración. Independientemente de lo que era mi intención a la hora de trabajar, tienes que tener en cuenta que la igualá se ha variado mucho; hemos cambiado trabajaderas, se han subido todas 2 cm. para mejorar las levantás y las arriás. Y para conseguir una igualá correcta se necesita tiempo. Mi principal objetivo era ese: una buena igualá, donde cada uno vaya donde tenga que ir y cargando lo que debe cargar y al final creo que se consiguió prácticamente al 90% en el primer ensayo que hicimos con esta nueva igualá. En los siguientes sólo tuve que cambiar un palo que iba muy ligero de peso. Como dije antes la realidad ha sido que la gente ha ido muy cómoda tanto en los ensayos como el día de la salida.

Por cierto, este año pasado se vieron ensayos sin música...
Sí claro; a mi el año pasado no me preocupaba ensayar con música. De hecho no se ha ensayado ningún cambio por petición expresa mía. Sólo el costero andando. Me he centrado más en lo que considero primordial. Hay distintos aspectos que se tienen que tener bien claros para luego poder trabajar otros. Si desde el principio vamos viciados al final seguiremos con esos vicios. Para que me entiendas toda chicotá tiene una levanta, andar y una arriá. Pues ahí es donde he hecho mucho hincapié: a la hora de levantar (como dije antes subimos todos los palos para mejorar este aspecto), al andar (racheando, independientemente de si se va con música o no puesto que no la considero imprescindible) y las arriás. Esto que digo no quiere decir que el Prendimiento no haga cambios. Mi idea es que sí los haga; pocos pero los haga, pero primero debemos cimentar las bases y una vez veamos que la línea se ha marcado y la gente ha captado la forma de trabajar, sobre todo el racheo, ya iremos ensayando algún cambio. Aunque, como dije antes, poquitos. Por eso ha habido ensayos sin música, para que centraran en la forma de andar y se mantuvieran al margen de la música. Creo que es la forma más adecuada para que la gente se conciencie en la forma de andar.

Todo lo bueno que aporta la veteranía de un capataz ligado al mundo de los costaleros desde su implantación en Almería, tendrá también cosas malas... ¿Cómo valoras la labor de Carlos Galice como segundo tuyo?
Muy importante. Mi relación con Carlos siempre ha sido muy buena tanto a nivel cofradía/cuadrilla como a nivel personal. Eso ha servido para que formemos un tándem, en mi opinión, muy bueno. La juventud con la veteranía es la mejor mezcla que se puede dar en cualquier aspecto de la vida y en el “costaleril” no iba a ser menos. Carlos me aporta mucha seguridad en la calle. Yo creo tener las cosas muy claras pero la práctica impone un poco; ver venir ese pedazo de misterio de frente para una persona que por primera vez se pone delante de un paso impone. Aunque siendo sinceros yo me pensaba que me iba a imponer mucho más, la verdad. Esa primera idea cambió a una situación de satisfacción y disfruté nada más levantar el Miércoles Santo en la Catedral. En cuanto a Carlos, como te decía, me aporta mucha seguridad en la calle y en cuanto a los nuevos cambios que yo he querido hacer en la cuadrilla él los ha visto muy bien. Yo siempre lo he comentado todo con él y nunca me rebatido nada de lo que yo he querido hacer, al revés, siempre me ha apoyado y me ha ayudado en todos los aspectos. Carlos creo que tiene una fama de antiguo, en lo que a costaleros se refiere, y la realidad para nada es así.

Primero como costalero y ahora cómo capataz, ¿a qué calles del recorrido le has temido o le temes más?
Como costalero, la calle que nunca me ha gustado y siempre he ido debajo del Prendimiento cuando hemos pasado por allí, ha sido sin duda Ricardos. Como capataz la puerta de la Catedral pero, una vez que ya salió el año pasado ahora ya no lo considero tanto.

Retomando el tema de los cambios, llama la atención la reducción en el número o variedad de los mismos. Es una tendencia apreciada en otras cuadrillas ¿Se trata de algo que nos viene de afuera?
Si hablamos de Sevilla, creo que allí las cuadrillas siguen trabajando más o menos igual en lo relativo a los cambios. En Almería está claro que hubo pasos que, en su día, abusaron de ellos, influenciados quizá por esas cuadrillas que todos tenemos en mente pero aquí sigue habiendo muchos pasos que siguen haciendo gran cantidad de cambios y otros que no hacen tantos. Supongo que es cuestión de gustos. Lo que está claro es que no por hacer muchos cambios se es mejor cuadrilla y a la inversa pasa lo mismo. Lo más importante es que los cambios que se hagan se hagan bien, no hacerlos por hacer.

Como capataz, ¿qué cuadrillas te aportan algo?
En Almería, sin duda, la Cena. Considero que en esa cuadrilla se trabaja muy bien y muy acorde con lo que representa el misterio. En el resto de Andalucía la que más me impone por encima del resto es la del misterio de la Amargura, el Herodes. Me encanta la zancada que tiene ese paso andando. Luego hay otros muchos como el Beso de Judas, Gitano de Córdoba, la Cena de Jerez (que si Dios quiere veré en directo el año que viene), Santa Marta... Hay muchos que me gustan.

Ahora que hablas de la cuadrilla de Santa Marta... Este año sacará el misterio del Traslado al Sepulcro de la hermandad homónima de Almería un costalero de tu cuadrilla. Ese día se podrá ver tu labor como maestro, ¿no crees?
Para nada, yo no soy maestro de nada y mucho menos de capataces, Dios me libre. Como he comentado antes, creo que lo primordial es que la gente trabaje con buenas ropas y una buena igualá. Y espero que la mayor preocupación de los actuales responsables de la Caridad para el año que viene sean esas cuestiones. Partiendo de esa base el resto se conseguirá con más o menos trabajo, dependiendo mucho de la implicación de la propia cuadrilla. Yo le deseo la mayor suerte del mundo en esa nueva aventura tanto a Blas Sánchez como a Cárdenas.

A las mejoras introducidas hay que sumar que este año se han retomado en la cuadrilla prácticas antiguas que se abandonaron y que han dado un buen resultado como fue el reparto de trabajos. ¿Qué tareas quedan pendientes?
Me gusta esta pregunta porque una vez que me decidí a sacar el misterio del Prendimiento, independientemente de todo lo que hemos hablado antes de ropas, levantás, arriás, forma de andar, etc., tenía muy claro que había que buscar a la gente que yo considerara más adecuada para las distintas tareas que conlleva un paso en la calle, tanto el día de la salida como en los ensayos. De ahí lo de nombrar un listero que no formara parte de la cuadrilla, que hiciera sus funciones tanto en los ensayos como el día de la salida. Desde aquí, aunque ya lo hice personalmente, quisiera felicitar la labor de Isaac Vilches como listero; entendió perfectamente lo que quería, lo que esperaba de él y su labor fue muy importante el Miércoles Santo. Igual pasó con los encendedores; nunca llegó el misterio a su recogida con todos los guardabrisas encendidos hasta este año y creo que hay reconocer esa labor. En cuanto a las tareas pendientes por las que pregóntabas, no veo ninguna, la verdad. Quizá una tarea sea la de los aguaores; nuestra intención es suprimir a los niños. El mayor valedor de esto que te digo es el propio Carlos, para que veas que no es tan antiguo como lo pintan (risas). En definitiva creo que hay un equipo muy bueno: tanto el cuerpo de capataces, incluyendo a los dos contraguías, tanto a Juan Leal como a Antonio Rodríguez, el listero y los encendedores.

¿Cuándo te gusta más la cofradía; de día o de noche?
Tanto de día como de noche. Creo que lo mejor que pudo hacer la Hermandad en su día fue el adelanto de horario.

Mucho se temía el primer año del cambio al calor. ¿Cómo afecta al trabajo de los costaleros?
Aquí te contestare como costalero; debajo de un paso hace calor y además, se va haciendo un esfuerzo físico pero, siendo sinceros, el tema del calor nunca ha sido un problema excesivo en los años en que yo he formado parte de la cuadrilla. Incluso el año que el Prendimiento salió en carpintería y no había ventilación. Durante el recorrido la cuadrilla nunca se quejó del calor. Aunque siempre es bueno, ante esa situación, cualquier tipo de previsión, como levantar los faldones para que el interior se ventile un poco.

No eres muy dado a mandar de cara a la galería; te escuchan tus hombres y poco más y así es muy difícil saber a quién dedicas levantás. ¿Cuáles recuerdas?
Recuerdo la que se hizo en la calle Real, pasada la esquina de la casa de mis padres. Esa levantá se hizo por el barrio en el que nací y que me ha visto crecer; dedicándosela al barrio, indirectamente, se lo hacía a una persona muy especial para mi y que seguro que en ese punto del itinerario, desde el cielo, lo estaría viendo lo mismo que lo hacía estando en vida. Esa esquinita era su esquina. Y también la de la plaza de la Catedral, que se dedicó a toda la cuadrilla porque, la verdad, me hicieron ser un privilegiado el pasado Miércoles Santo.

¿Cómo lo has vivido este año? Resúmenos las 10 o 12 horas previas en apenas un párrafo...
Muy temeroso... ¡Pero con el olivo! La noche anterior soñé que algo pasaba con el olivo y durante la mañana del Miércoles se lo comentaba a todo el mundo. El olivo me tenía preocupado y, viendo lo visto, no me equivoque mucho, ¿no? (risas).

De todos modos el nuevo olivo da menos problemas que el anterior.
Por supuesto, facilita mucho el montaje en el paso. Lo que pasa con el actual olivo es que el sistema de agarre de las ramas es muy frágil y tiende a romper el tubo de PVC que lleva revestido de resina. Este año hemos sustituido el PVC por un tubo de hierro para que cuando las ramas choquen en la puerta cedan y no se parta el olivo.

Vamos a hablar de cuestiones estéticas: ¿el Señor con túnica blanca, roja, azul...?
Sin dudarlo, blanca siempre.

¿Las manos abiertas o cruzadas como en 1999?
Abiertas.

Los romanos, ¿con capas azules o rojas?
A mi me gustan azules.

¿Y con plumas blancas o rojas?
Rojas, me encantan así. Buen detalle del actual prioste del paso, Juan Leal. Creo que enmarcan perfectamente la situación del Señor en el paso.

Un paso cuyas imágenes fueron reubicadas por ti como prioste, precisamente, y que incluso ha sufrido la modificación en la posición de algunas de sus imágenes por parte de Antonio Dubé. ¿Cómo es el misterio que quieres que se vea en la calle?
Un misterio en el que aquel que lo tenga a la vista se pueda poner en el lugar de cualquier personaje que formó parte de ese momento, como es ver a Judas cómo lo señala y lo traiciona, el sayón y los romanos que lo prenden y la actitud de asombro de los apóstoles ante la situación que estaban viviendo, junto con la calma y serenidad que el Señor expresa en su cara en el momento que fue Prendío.

Toda tu vida gira en torno a la Hermandad y, más concretamente, a la imagen del Señor del Prendimiento. Tanto en tu etapa como prioste como ahora, como capataz, eres el máximo responsable de la imagen que la gente se lleva del Señor. ¿Cómo quieres que se te recuerde por todo ello?
Quizá sea una cabeza visible de lo que comentas pero hay mucha gente que ha participado en lo que hoy por hoy conocemos como el misterio del Prendimiento. El que me conoce sabe que soy un enamorado de mi Hermandad, mis imágenes son también el Cautivo y la Merced aunque, también es verdad, el Prendimiento siempre me ha marcado mucho por distintos motivos en mi vida. Con que me recuerden como un buen hermano de mi Hermandad me basta. Yo lo he tenido muy fácil dentro de la Hermandad y creo que hay otras personas a las que verdaderamente se les debería de recordar el día de mañana. Otros, entre los que me considero, hemos aportado nuestro granito de arena igual que otros muchos que están por llegar.

¿Te ves sacando otro paso?
No, nunca. Quizá el Cautivo o la Merced, si llegara una situación que así lo requiriera pero, aun así, lo veo muy difícil; me cuesta mucho despegarme del Prendi. Aunque mi intención no es estar muchos años al frente del misterio. Me haría mucha ilusión salir de pertiguero y, el día de mañana, de aguaor. Aunque el último año que deje de salir el Miércoles Santo iré de aguaor en la Merced (si me lo permiten, claro).

Fotografía: Pierre Swillens